domingo, 6 de abril de 2014

Naan Nokhodchi (galletas persas de harina de garbanzos)

Estas exquisitas galletas a base de harina de garbanzo tostado son de origen Persa, son frágiles y delicadas, a veces perfumadas con cardamo y/o agua de rosas, haciéndolas todavía mas delicadas. Los ingredientes básicos no podrían ser mas humildes; garbanzos, azúcar y aceite, pero una vez mezclados en la proporción adecuada se convierten en toda una exquisitez.

El cardamo y agua de rosas nos llevan a medio oriente pero imagino que otros sabores o especias podrían ir igual de bien; corteza de naranja rallada y/o agua de azahar, vainilla, limón, tal vez semillas de anís, etc,

Ingredientes


125 g de azúcar glas
150 g de aceite suave (girasol, cacahuete, etc.)
1 cucharada de agua de rosas
Semillas de 4 vainas de cardamo verde, en polvo.
250 g de harina de garbanzos tostados
semillas de sésamo


 

Preparación

Mezclar el azúcar y el aceite, mezclar muy bien hasta que la mezcla esté muy suave. Una batidora de mano puede ayudarnos a acelerar el proceso.

Agregar el agua de rosas, cardamo y la harina de garbanzos. Amasar bien hasta que la masa esté espesa pero manejable.

Formar un cilindro con la masa que mida alrededor de unos cuatro centímetros de diámetro, envolverlo en film transparente, formando un rulo. Guardar en la nevera unas cuantas horas, mejor durante la noche para que la masa quede firme.

Cuando la masa esté lista para formar las galletas, encender el horno a 150 C. Preparar una bandeja con papel de horno.

Colocar la masa encima de una tabla de madera y con un cuchillo dentado cortar círculos de unos 2 cm de grosor. Colocarlos en la bandeja preparada y espolvorearlos con semillas de sésamo.

Hornear las galletas de 20 a 30 minutos o hasta que las galletas queden algo doradas, pero con cuidado de no quemarlas.

Receta básica de www.persiancity.com

 


domingo, 30 de marzo de 2014

Shahi Paneer (Guiso especiado de queso fresco con especias hindúes)

Shahi significa real, la traducción de esta receta seria queso fresco real. Es una indicación que es un plato lujoso, para ocasiones especiales, incorpora azafrán y agua de rosas, es perfumado y especiado, ademas de conseguir ser contundente y sutil al mismo tiempo. 

El nivel de picante, por supuesto, depende del gusto de los comensales, pero creo que añade un contrapunto a la cremosidad del queso y los anacardos. Sugeriría usar un poco de guindilla primero e ir probando hasta que se ajuste al gusto deseado. 

Los anacardos triturados hacen la función de espesante de la salsa, a modo de las picadas típicas en Cataluña, aunque en esta receta adquieren mas protagonismo al añadir mas cantidad. Podría sustituirse por yogur o nata para cocinar pero en mi opinión sería un plato totalmente distinto. 

Una vez tenemos todas las especias preparadas no lleva mucho tiempo de preparar, probablemente va a llevar más tiempo preparar un plato de acompañamiento. Es especialmente bueno con arroz basmati o tal vez con pan naan. En esta ocasión lo comimos con arroz y judias mungo tambien conocidas como soja verde, aunque nada tienen que ver con la soja. 

Ingredientes para la mezcla de especias 

1 hoja de laurel
2 o 3 clavos de olor
Semillas de 2 o 3 vainas de cardamomo verde
Semillas de 2 o 3 vainas de cardamomo negro
2 o 3 cm de canela en rama
½ cucharadita de semillas de alcaravea
2 o 3 cucharadas de ghee o mantequilla clarificada
                                                                       Ingredientes para el queso panner
 
1 cebolla mediana picada
3 o 4 dientes de ajo picados
2 o 3 cm de jengibre
1 chile verde cortado en tiras
1 taza de caldo de verduras
2 o 3 cucharadas de anacardos triturados con agua (consistencia de nata para cocinar)
½ cucharadita de chile rojo
¼ de cucharadita de cúrcuma
¼ de cucharadita de garam masala
1 pellizco de azafrán
2 cucharadas de agua de rosas
1 cucharadita de azúcar panela (azúcar de caña sin refinar)
1 pellizco de sal
200 g de queso paneer cortado en cubos
Hojas de cilantro para adornar
 
Preparacion

En una sartén derretir el ghee o la mantequilla y freír la mezcla de especias durante un minuto, hasta que desprendan el aroma. 

Agregar la cebolla, ajo, jengibre y guindilla verde y sofreír hasta que la mantequilla empiece a desprenderse por los lados de la sartén. 

Incorporar el caldo de verduras y los anacardos triturados, añadir el resto de especias, agua de rosas, azúcar y sal. Remover bien y dejar a fuego lento de 10 a 15 minutos hasta que el líquido espese un poco. 

Ahora incorporar el queso cortado en cubos, cocinar a fuego lento durante un par de minutos; hasta que el queso esté cocido. 

Adornar con hojas de cilantro y servir. 

Receta adaptada de vegrecipesofindia.com 


viernes, 28 de marzo de 2014

Bizcocho perfumado con laurel y lima

Siempre se agradece tener en casa un simple bizcocho, sin pretensiones ni decoraciones voluptuosas, acompañado de un café con leche soluciona desayunos, es ideal para tomar un bocado rápido o merienda (¡acompañado de más café!) y perfectamente adecuado para ofrecer a visitas.
Tenía en mente hornear un bizcocho con yogur, aromatizado tal vez con corteza de limón o un poco de vainilla pero quería hacer algo un poco diferente y sencillo a la vez. Estaba tratando de conseguir un poco de inspiración en algunos blogs y en uno de mis favoritos me encontré con un pastel perfumado con hojas de laurel y naranja. ¡Perfecto!

He cambiado algo la receta, he usado corteza de lima en vez de naranja porque cuando me puse a hacer el bizcocho me di cuenta que se me habían acabado las naranjas.  También cambie el tipo de azúcar usando una mezcla de mascabado oscuro y azúcar moreno. Sustituí también la crema agria por yogur natural.

El uso de hojas de laurel en pastelería ha sido toda una revelación para mí. La verdad es que nunca se me hubiese ocurrido. El aroma en la cocina, mientras  el bizcocho se hornea es muy apetecible, el sabor del pastel es dulce sin resultar empalagoso, ligero y con un sutil toque especiado debido a las hojas de laurel.

Es sin duda una receta que voy a mantener y por supuesto también lo voy a probar perfumado con naranja.

Ingredientes

100 g de mantequilla sin sal
10 hojas de laurel frescas o secas
230g de harina para todo uso
100 g de azúcar mascabado oscuro
100 g de azúcar moreno
1 cucharadita de levadura
½ cucharadita de sal 
1 corteza de lima rallada
½  cucharadita de extracto de vainilla
125 g de yogur 
3 huevos grandes                         

                                                                                   
                                                                                      Preparación
En un cazo derretir 85 g de mantequilla y añadir las hojas de laurel. Retirar del fuego y dejar infusionar la mantequilla con el laurel alrededor de una hora. 

Precalentar el horno a 180C. 

Untar con mantequilla un molde alto de unos 20 cm., espolvorear con harina y dar la vuelta para sacar el exceso. 

Colocar las hojas de laurel uniformemente espaciadas en la parte inferior del molde preparado, ayudándose con mantequilla para que no se muevan.

En un bol grande, mezclar la harina, los azúcares, la levadura y la sal. Añadir la corteza de lima rallada, ½  cucharadita de extracto de vainilla, yogur y la mantequilla infusionada. Si la mantequilla se ha endurecido demasiado volver a apenas calentarla para fundirla. 
Finalmente agregar los huevos y mezclarlos hasta que estén incorporados pero sin mezclar demasiado la masa. 

Verter la masa en el molde preparado, teniendo cuidado que las hojas de laurel permanezcan en el fondo. 

Esparcir el resto de la mantequilla en forma de pomada encima de la masa y sellar el resto de hojas de laurel de forma que más o menos cubran la masa. 

Hornear de 40 a 50 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro del bizcocho salga limpio. Es mejor hornear un poco menos que más de lo necesario para evitar que se reseque.

Retirar del horno y dejar enfriar durante 10 minutos. Pasar un cuchillo alrededor del perímetro del bizcocho y volcar sobre una rejilla, quitar las hojas y dejar enfriar por completo antes de cortarlo.





martes, 25 de marzo de 2014

Chile de fríjoles con calabaza


Uno de los platos más populares de la cocina texana es el chile. Tradicionalmente se cocina con carne de vacuno, cerdo o una mezcla de las dos. Se pueden encontrar infinidad de recetas, con o sin alubias, prescindiendo de tomates, con ellos, con cacao y así tantos cocineros, tantos ingredientes. 

Usualmente suelen ser versiones bastante contundentes, para tomar muy de vez en cuando. Esta receta es mucho más ligera, incluye aceite de oliva, legumbres y verduras. En mi opinión el resultado es espectacular.

A base de probar distintas recetas, creo que al final he dado con la versión que más me gusta. Es bastante simple, la base está formada solo con dos ingredientes, fríjoles y calabaza por lo que su calidad de estos ingredientes hace toda la diferencia. El chile habanero, además de picante, proporciona un aroma particular, la ralladura de piel de naranja aporta frescor y el chocolate redondea todo el conjunto.

Ingredientes



1 cebolla picada fina
1 ramita de apio picada fina
1 diente de ajo picado
Aceite de oliva
½ cucharadita de comino
1 taza de calabaza cortada en cubos pequeños
1 taza de tomates maduros rallados
1 taza de frijoles cocidos (o alubias rojas)
½ chile habanero picado fino (o al gusto, depende de lo picante que se quiera)
1 pizca de azúcar Moreno
Agua o caldo de verduras
1 cucharadita de piel de naranja rallada
1 pedacito de chocolate negro, no más de 10 gramos.
Sal y pimienta
Cilantro para adornar
Yogur para servir

Preparación

Empezar rehogando la cebolla y el apio hasta que estén blandos y empiecen a dorarse. Añadir el ajo y el comino y enseguida que empiecen a desprender el aroma, menos de un minuto, agregar la calabaza, tomates, fríjoles y el chile. Corregir la acidez de los tomates con una pizca de azúcar; dependiendo de la calidad de los tomates, tal vez no sea necesario. Añadir también el agua o caldo de verduras. 

Cocinar a fuego lento durante una media hora o hasta que la calabaza quede muy tierna; alrededor de unos 30 minutos. Añadir algo más de agua o caldo si queda muy espeso.

Introducir la corteza de naranja rallad y el pedacito de chocolate negro. Mezclar bien y probar el punto de sal y pimienta. 

Sacar del fuego y adornar con cilantro picado.

Servir con arroz y acompañado de yogur. 






jueves, 20 de febrero de 2014

Pan de plátano y nueces


Hacia un par de días que tenía unos plátanos que debían usarse lo antes posible, si no, acababan en la basura. No nos gusta desperdiciar comida, así que me decidí a hacer un pan de plátano ya que vienen muy bien para desayunos o meriendas.
 
Me apetecía probar una receta distinta, en vez de usar levadura química, como habitualmente hago con los panes o pasteles de plátano, quería probar usando levadura de panadero, y así lo hice.
 
Al cambiar el concepto de la receta, de pastel a pan, usé menos cantidad de azúcar y mantequilla y casi prescindí de los aromatizantes, vainilla, canela, nuez moscada, etc., solo le puse un pellizco de canela para darle un punto aromático.
 
La harina que usé fue una mezcla de espelta e integral, simplemente porque era lo que tenía en casa, podría quedar igual de bien usando harina de trigo de fuerza, centeno, o incluso para hacerlo más nutritivo añadir un puñado de semillas a la harina o mezcla de harinas elegidas. 

Ingredientes

340 g de harina (mezcla de espelta e integral)
2 cucharadas de azúcar moreno
1 cucharadita de levadura instantánea de panadero o el equivalente en levadura fresca; unos 15 gramos
1 huevo
25 g de mantequilla a temperatura ambiente
100 ml de yogur (o nata agria si se quiere más cremoso)
1 plátano muy maduro
50 g de nueces
1 pellizco de canela en polvo
1 pellizco de sal

Procedimiento

En un bol poner las harinas y hacer un hueco en el centro. Incorporar el azúcar, la levadura, el huevo, la mantequilla, el yogur y el plátano previamente chafado con un tenedor. Mezclar todos los ingredientes juntos hasta que toda la harina se absorba y la masa forme una bola. Si la masa parece muy dura y seca, agregar un poco de agua hasta que esté suave y flexible. 
 
Espolvorear harina sobre la encimera, transferir la masa encima y empezar amasado añadiendo más harina, si es necesario, para crear una masa que sea suave y flexible. Continuar amasando de 5 a 10 minutos. Engrasar ligeramente un recipiente grande y transferir la masa en el recipiente, rodar la masa para que también se cubra con aceite. Cubrir el recipiente con film transparente o un paño de cocina.
 
Dejar que fermente a temperatura ambiente de 1 hora y media a 2 horas, o hasta que la masa haya doblado su volumen. 
 
Cuando la masa esté a punto, dar forma al pan. En esta ocasión hice tres panecillos que luego junté pero también se puede hacer tres cortes en la parte de encima de la masa. Humedecer la masa ligeramente con aceite y volver a cubrila con film transparente o un paño de cocina.

Dejar de nuevo a que vuelva a doblar su volumen, tardará de una hora a hora y media. 
Introducir el pan en el horno previamente precalentado a 200 C y hornearlo unos 30 minutos, girándolo a media cocción para que se cueza igual por todos lados. El pan debe quedar dorado y sonar hueco al golpearlo levemente por abajo. 
 
Cuando el pan esté horneado, retirarlo inmediatamente de la bandeja y dejarlo enfriar sobre una rejilla durante al menos 1 hora antes de cortar o servir.










domingo, 15 de diciembre de 2013

Ginataang Manok (pollo con leche de coco a la filipina)

Esta preparación de pollo al estilo de las Filipinas es realmente exquisita. La leche de coco introduce suavidad y el jengibre proporciona un sabor y aroma delicioso. Es una receta delicada y muy fácil de preparar

Ingredientes

1/2 cabeza de ajos picados
1 manojo de espinacas tiernas
Sal y pimienta
1 pollo cortado en trozos
Aceite de maíz
1 mediana cebolla picada
1 pieza de jengibre tamaño del pulgar finamente picada
1 guindilla cortada en rodajas
1 lata de leche de coco (400 ml)
1 cucharada de semillas de achiote
1 cucharadita de pimentón dulce
1 pimiento rojo cortado en trozos pequeños
Patís (Salsa de pescado)
 
Preparación

En una sartén o cazuela calentar el aceite y sofreír la cebolla, cuando empiece a tomar un poco de color añadir el pollo salpimentado y dorarlo por todos los lados. Agregar el jengibre y ajo, cocinarlo durante un minuto más. Añadir la guindilla.

Verter la leche de coco, remover y llevar a ebullición. En un mortero picar las semillas de achiote y agregarlas al pollo junto con el pimentón dulce. Tapar la sartén o cazuela y dejar que cueza a fuego bajo durante unos 20 minutos. A continuación agregar el pimiento rojo, condimentar con salsa de pescado, remover y volver a tapar dejando que cueza durante otros 15 minutos.

Cuando el pollo esté en su punto y la salsa bastante reducida introducir las espinacas, añadir un poco más de salsa de pescado si lo necesita. Dejar que cueza 3 o 4 minutos más.

Servir con arroz blanco.


Mince pies con arándanos

Los mince pies se comen tradicionalmente en el Reino Unido durante las fiestas navideñas. Se componen de masa quebrada rellena de frutos secos, manzana, especias, sebo (grasa de buey o carnero) y licores como ron o brandy.
Esta receta es más ligera que la tradicional, prescinde totalmente de la grasa en el relleno, e incorpora arándanos para aportar frescura.
Los he probado también sustituyendo los arándanos frescos con manzanas cortadas en trocitos y los arándanos secos con uvas pasas, casi doblando así la cantidad de uvas en la receta, queda más vistoso si se usan blancas y negras. Esta segunda versión con manzanas gusta más a los tradicionalistas, el resultado es muy sabroso, pero a mí personalmente me gusta más con arándanos.

Ingredientes para la masa quebrada
240 gramos de harina
120 g de mantequilla fría
Zumo de 1 naranja mediana
Un pellizco de sal
Azúcar glasé

Ingredientes para el relleno
60 ml de vino de oporto
300 g de arándanos frescos
1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharadita de jengibre en polvo
75 g de uvas pasas
75 g de dátiles cortados en trocitos
30 g de arándanos secos
El zumo y corteza rallada de una mandarina
2 cucharadas de miel
3 gotas de extracto de almendra
½ cucharadita de extracto de vainilla
50 ml de whisky

Preparación del relleno
En una sartén o cazuela grande, disolver el azúcar con el vino de oporto a fuego suave. Agregar los arándanos,  la canela, el jengibre,  clavos de olor, pasas, dátiles, arándanos secos, corteza y el zumo la mandarina. Cocinar durante unos 20 minutos hasta que el líquido se haya reducido y removiendo de vez en cuando.

Retirar del fuego y agregar la miel, extractos de almendra y vainilla y finalmente el whisky. Mezclar bien con una cuchara de madera hasta que se forme una pasta. Guardar en jarras esterilizadas en el frigorífico.
Preparación de la masa quebrada

En un recipiente poner la harina junto con la mantequilla cortada en cubos pequeños. Trabajar los ingredientes con los dedos (no con las manos) hasta que parezca pan rallado. No hace falta que quede muy bien mezclado, de hecho es mejor.

Hacer un hueco en el centro de la masa e incorporar el zumo de la naranja mezclado con un pellizco de sal. Enharinar la mesa de trabajo ligeramente y formar una bola. Guardar la masa en el congelador durante 20 minutos o en la nevera durante unas dos horas.
Untar con mantequilla una bandeja para hacer madalenas o muffins.

Con la ayuda de un rodillo extender la masa hasta obtener un espesor de unos 3 milímetros, debe ser lo suficientemente fuerte para aguantar el relleno. Cortar discos lo suficientemente grandes para cubrir los huecos del molde de modo que sobresalgan un poquito. Rellenarlos con la mezcla preparada.

A continuación cortar discos algo más pequeños y usarlos para cubrir cada tartita a modo de tapa.
Poner la bandeja preparada en el congelador durante unos 20 minutos para que se endurezca la masa.

Mientras tanto precalentar el horno a 220 °C
Sacar la bandeja del congelador y hornear durante unos 15 minutos, hasta que las tartas  queden doradas.

Sacarlas del horno y espolvorearlas con azúcar glasé.
Receta adaptada de Nigella Lawson.