Bizcocho especiado de banana con glaseado al limón

Los fines de semana tienden a ser mas tranquilos lo que conlleva a menesteres más plácidos que durante la semana, como el placer de preparar repostería.

En el frutero de la mesa había una cantidad importante de plátanos llegando a sus días finales y aunque en casa nos gusten bastante, no creo que pudiéramos haberlos comido todos.

Así, me dispuse a preparar un bizcocho de plátanos. Siempre es bienvenido tener algo dulce para apaciguar un antojo, o acompañando un café en el desayuno o merienda. 

Mi pareja me dijo que echaba de menos los bizcochos que preparaba su madre ya que tenían la particularidad de que los plátanos estaban cortados en pedacitos, y no chafados y hechos puré. Esta técnica tiene la particularidad de que el pastel queda más jugoso y hace más difícil que se reseque durante el horneado. 

Indudablemente se pueden variar las especias al gusto, o quitarlas, usar limón rallado, vainilla, naranja y canela y un largo etcétera



Ingredientes

270 g de harina
125 g de azúcar moreno
1 cucharadita de levadura
1 pellizco de sal
5 plátanos maduros de tamaño mediano
60 ml de yogur natural
80 ml de aceite de oliva suave (arbequina es ideal)
2 huevos grandes
1 cucharada de canela en polvo
1 cucharadita de jengibre en polvo
3 o 4 clavos de olor
1 pizca de nuez moscada
1 cucharadita de extracto de vainilla

Glaseado

120 g de azúcar blanco o moreno
El zumo de ½ limón
½ cucharadita de extracto de vainilla

Preparación

Precalentar el horno a 180° C y colocar una rejilla en el centro. Engrasar un molde de bizcocho 23 cm de diámetro o equivalente.

En un cuenco grande, mezclar la harina, el azúcar, levadura, sal y mezcla de especias.

En otro cuento chafar 4 plátanos de forma que queden pedacitos, o si se prefiere cortarlos en pedacitos pequeños para que el bizcocho tenga textura una vez hecho. Añadir el aceite de oliva, los huevos, yogur y la cucharadita de extracto de vainilla. Añadir la mezcla de harina y azúcar anterior y con la ayuda de una espátula mezclar con cuidado.

Cortamos el plátano que nos queda a lo largo y luego por la mitad y lo colocamos en el fondo del molde previamente engrasado y enharinado para que no se peque. 

Verter la mezcla anterior en el molde. Hornearlo aproximadamente durante 50 minutos. Queremos obtener un pastel con un hermoso color dorado, pero al mismo tiempo conservar la humedad del mismo.

Una vez horneado, transferir el bizcocho a una rejilla para que se enfríe durante unos 10 minutos.

Mientras el pastel se está enfriando, preparar el glaseado. En un tazón, mezclar el azúcar y el zumo de limón hasta que quede bien integrado. Cuando el pastel esté completamente frío, verter el glaseado sobre el pastel, ayudándose con una espátula.

Servir.



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